Con la colaboración de: Jorge Eduardo Loaiza Correa
Especialista en
Medicina Infantil
Edición # 80 Revista Salud en Buenas
Manos
El deseo de tener un hijo debe ir más allá, pensarse con total conciencia y
ser una decisión que se toma responsablemente entre los futuros padres.
La nutrición, el vestido, las vacunas, entre otras necesidades que día a día
demanda un nuevo ser, obligan a los padres de hoy a limitar la cantidad de
hijos. La diferencia es inmensa respecto a las familias de otras épocas, donde
el número de hijos superaba inclusive la decena. Independiente de la situación
económica de la pareja, cuidar y educar a los hijos requiere tiempo y
dedicación, los cuales son difíciles de proporcionar dado que en la mayoría de
los casos ambos padres deben trabajar.
Pero más allá de la capacidad financiera y de tiempo con que cuenta la
pareja, está el hecho de que el pequeño reciba una crianza humanizada. Los
padres deben entregarle a sus hijos unos principios elementales que les permitan
convertirse en seres de bien.
Un invitado especial
Un día un médico amigo me dijo: tener un hijo
que no es planeado ni deseado es como encontrarse con un amigo a quien no se
invitó a una fiesta y por obligación, decirle en el último momento… esta noche
te espero. ¿Cómo se sentirá esta persona cuando llegue a la fiesta?
Tener hijos es una decisión
que no debe tomarse a la ligera y mucho
menos, de manera improvisada. Los nuevos miembros de la familia deben sentirse
esperados, anhelados y con las condiciones adecuadas para su educación y
formación.
Inculque en sus hijos los siguientes valores desde la misma gestación:
- La autoestima, que se fortalece a través de diferentes actividades y formas
de relacionarse con el menor. La manera como se habla o se juega con el niño y
se le hace ver que es una persona importante, que lo que dice y hace tiene
sentido, contribuye a que éste sea un ser seguro de sí mismo.
- La autonomía, que se afianza cada día cuando los padres permiten que el
pequeño realice diferentes acciones que son aprobadas por el adulto, dándole a
entender que puede realizar grandes cosas solo.
- La creatividad, que se motiva permitiéndole explorar y emprender acciones de
la vida diaria de diferentes maneras.
- El amor y la ternura, es el mejor regalo que los padres pueden darle a sus
pequeños. Nunca mucho amor para un hijo, será demasiado.
- La solidaridad, que le permitirá comprender que en el mundo existen muchas
más personas con las que debe socializar, compartir y establecer
vínculos.
Estos principios, entre muchos otros, podrán fomentarse en los hijos cuando
su llegada ha sido planeada. Además, permitirán brindar una crianza adecuada,
que se manifestará en una persona feliz.
Planeación = Planificación
Antes de pensar en la cantidad de hijos, las parejas deben analizar la
calidad de vida que están en capacidad de darles. Parte de la planeación, es
precisamente la planificación familiar, la cual permitirá a la pareja prever
aspectos importantes para el buen desarrollo de su hogar.
La planificación, cualquiera que sea su modalidad, es una forma de brindarle
tanto a las mujeres como a los hombres, la posibilidad de elegir libremente el
número de hijos que desean tener y disfrutar de la relación sexual sin temor a
embarazos no deseados.
En las condiciones actuales de vida, las parejas con menos hijos pueden
destinar mayores recursos para brindarles la alimentación, ropa, vivienda y
educación adecuadas.
Si requiere información detallada sobre métodos de planificación familiar,
consulte en el teléfono: 292 41 41.
Preguntas para compartir en
pareja…
- ¿Cuáles son los proyectos de vida de cada uno de los miembros de la pareja?
- ¿Desean tener hijos? ¿Cuántos?
- ¿En qué momento de la vida desean que lleguen los hijos?
- ¿Cuentan con los recursos económicos necesarios para brindarle una vida con
calidad?
- ¿Están en condiciones de inculcarle los principios elementales de una
crianza humanizada?
- ¿Están dispuestos a brindarle tiempo y amor para sus cuidados?
La llegada de un nuevo hijo al hogar es una decisión que debe ser
compartida y planeada en pareja por el bienestar de toda la
familia.