Autor: Luis Carlos Ochoa Vásquez, Pediatra
“Érase una vez un pequeño que vivía en un gran
castillo, donde todo parecía encantado y sus habitantes reían como por
arte de magia…”
Juan Camilo, de tres años, pronto será sometido a una operación
quirúrgica y desde hace dos días está hospitalizado. Se muestra
intranquilo, come mal y duerme peor y rechaza los exámenes médicos. El
mismo día de su ingreso al hospital, Consuelo (quien va a la clínica a
leer cuentos a los niños), se le acerca, le ofrece un libro y le pide
que escoja un cuento para leerle. Al día siguiente, Juan Camilo quiere
que le lean de nuevo ese mismo cuento. Con el tiempo los padres del
niño y las enfermeras notan un cambio en él: se ve más tranquilo, ya se
deja hacer los exámenes, come y duerme bien. ¿Qué pasó?
Como todo niño, Juan Camilo tenía muchas fantasías sobre su
enfermedad; tenía temores, creía que no volvería a ver a sus padres.
Con la lectura de ese cuento, Juan Camilo comprende que el protagonista
está pasando por situaciones peores que las suyas y sin embargo la
historia (como en la mayoría de los cuentos de hadas), tiene un final
feliz, lo que seguramente ocurrirá con él.
Esto es la biblioterapia: la curación o la resolución de problemas a
través de los libros. La literatura contribuye, entre muchas otras
cosas, a sanar heridas, a afrontar dificultades, a superar complejos y
miedos, a soportar y a superar tragedias personales y sociales.
Un poco de historia
El empleo de los libros como
terapia no es nuevo. Los antiguos griegos consideraban las bibliotecas
como “medicina del alma”. Hoy en día los libros se emplean tanto como
un instrumento para el desarrollo personal como una valiosa herramienta
para resolver o disminuir presiones, frustraciones, mejorar la
autoestima, las relaciones sociales y familiares.
La biblioterapia es pues la forma de mostrar que la lectura puede
transformarse en un medio para el encuentro consigo mismo, ya que da la
posibilidad de establecer una relación íntima y humana con los libros,
para lograr así algunos cambios en la vida de las personas.
Terapia individual o colectiva
Hay formas
especiales de terapia a través de la lectura, que se pueden dar de
manera colectiva o individual. En el primer caso, un grupo de personas
con un problema común (diabéticos, alcohólicos, depresivos, por
ejemplo), bajo un coordinador capacitado, leen, discuten, analizan y
sacan conclusiones sobre su problema y todo orientado hacia cómo
afrontarlo, resolverlo o aprender a vivir con él. La terapia individual
se aplica a una persona en particular, asesorada por un guía, conocedor
tanto de su problema como de las lecturas más apropiadas para su caso.
El verdadero aporte de los libros se obtiene de las grandes obras de
la literatura y de los clásicos, naturalmente para los niños los
cuentos de hadas son los más indicados. Mediante un relato fantástico,
leído en voz alta y con cariño por una persona significativa para el
pequeño, éste se identifica con un personaje de la historia, relaciona
un hecho de la misma con su propio caso, lo que le permite desahogar
sus miedos y angustias (catarsis) para finalmente comprender mejor su
estado, canalizar sus emociones y sentimientos. Todo esto lo lleva a
solucionar su problema.
“… El niño volvió a casa sano y salvo y todos vivieron felices. Y colorín colorado, este cuento se ha acabado”.
Casos de éxito
En los últimos años se ha
extendido la biblioterapia a través de programas como La hora del
cuento de COMFENALCO en la Clínica León XIII de Medellín y Palabras que
acompañan en otros hospitales y clínicas del país. La hora del cuento
es liderada por el grupo de Fomento de la Lectura de la Caja, y entre
2005 y septiembre de 2006, el programa atendió cerca de 600 menores y
100 adultos. Por su parte, Palabras que acompañan se ofrece en 43
instituciones de salud en el país con un cubrimiento semanal de 2.500
niños.
Informes: Fomento de la Lectura, 511 21 33, ext. 120