Autor: Calixto Herrera Gómez, Médico Inmunólogo
Edición # 79 Revista Salud en Buenas Manos
Son múltiples los agentes que pueden provocar una alergia. De
ahí la importancia de tener conductas preventivas para evitar su
aparición.
La
alergia es la respuesta del sistema
inmunológico (defensas del organismo) que produce en exceso un
anticuerpo llamado Inmunoglobulina E (IgE), ante
sustancias del ambiente denominadas alergenos como polen, polvos,
ácaros,
hongos, alimentos, medicamentos, contaminación
ambiental, humo de tabaco, perfumes, detergentes y aerosoles. La
alergia es un
proceso que afecta todo nuestro organismo, pero se hace más notorio en
algunos órganos específicos en donde se producen los síntomas: nariz,
ojos, bronquios, piel y aparato digestivo.
¿Cómo nos volvemos alérgicos?
Los antecedentes genéticos inciden mucho: un hijo de padres
alérgicos tiene una
probabilidad del 50% al 90% de resultar también afectado. A esta
herencia se suman
factores del ambiente (alergenos), infecciosos, psicológicos y otros de
origen
desconocido. Factores como la nutrición, recién cobra importancia, pues
carencias de vitamina D, C, A, antioxidantes, dietas pobres en frutas,
pescado y vegetales, poca lactancia materna, leche de vaca, nutrición
deficiente o dieta exagerada en calorías, pueden desencadenarprocesos
alérgicos. Por eso se dice que
la alergia es una enfermedad que se origina por múltiples agentes.
Rinitis alérgica
Es una de las alergias más frecuentes y
se localiza en la nariz, la primera barrera que posee el cuerpo para evitar el
ingreso de agentes aéreos. La rinitis, más frecuente e intensa en la
adolescencia, es una inflamación en las membranas mucosas de las fosas nasales
y en los senos paranasales, que se caracteriza por moqueadera usualmente clara,
estornudos, rasquiña en la nariz, los ojos, el paladar, los oídos y la
garganta, lagrimeo, nariz tapada y malestar general. Puede presentarse además
tos y gripas repetidas.
Asma
Enfermedad hereditaria, inflamatoria y
crónica de los bronquios. Afecta el
sistema respiratorio, especialmente entre los tres y cinco años de vida. El
signo principal en sus inicios es una tos seca y recurrente, aumenta en la
noche o al amanecer, empeora con cambios de clima, temperatura, humedad, risa,
llanto, ejercicio, humo, polvo, olores fuertes, exposición a insectos o
animales. Otros síntomas son la sensación de opresión en el pecho o en
ocasiones dolor, dificultad para respirar, silbidos o ruidos en el pecho y
gripas repetidas.
Conjuntivitis alérgica
Inflamación de la membrana que recubre el
interior de los párpados (conjuntiva) y la parte blanca del ojo (esclera), que
en casos avanzados puede afectar la córnea. Se caracteriza por enrojecimiento,
lagrimeo, ardor y picazón de los ojos, secreciones, hinchazón de los parpados,
resequedad, enrojecimiento, ojeras, fastidio a la luz y parpadeo frecuente.
Dermatitis atópica o eccema
Enfermedad inflamatoria de la piel, la
cual comienza con rasquiña intensa, que luego ocasiona enrojecimiento,
irritación, resequedad, acartonamiento y fisuras. La piel se vuelve muy
sensible e irritable, llena de pequeñas ronchas y nódulos
rojos. Puede localizarse en cualquier parte del cuerpo, pero es más común en la
cara, cuello y tronco de recién nacidos, y en las extremidades de niños en edad
escolar, aunque también puede afectar a los adultos.
Urticaria
Reacción alérgica de la piel con picazón, inflamación y ronchas rojas en pequeñas
zonas o todo
el cuerpo. Es causada principalmente por
alimentos, algunos medicamentos o picaduras de insectos.
Cómo prevenir las alergias
Aunque no todas las personas alérgicas
tienen los mismos síntomas ni los afectan las mismas sustancias, estos
son algunos factores que se deben evitar para prevenir las alergias:
- Contacto
con los alergenos generadores de la reacción o la enfermedad.
- Humo
del cigarro.
- Cambios
bruscos de clima o corrientes de aire directo en la cara.
- Lugares
con mucho polvo.
- Olores
fuertes.
- Alimentos
o bebidas muy frías.
- Animales
domésticos.
- Polvo
en la casa.
- Objetos
que tienden a contaminarse y acumular polvo.
Un hijo de padres alérgicos tiene una probabilidad del 50% al 90% de resultar también afectado.