El apoyo, la presencia activa,
participativa, amorosa y permanente del padre, especialmente en esos primeros
días después del parto, es fundamental en el desarrollo del hijo y en la vida
familiar.
Colaboración: Sandra I. Cano Valencia
Analista EPS COMFENALCO Antioquia
Gracias a la Ley María (ley 755 de 2002)
los padres en Colombia tienen una licencia remunerada de 4 u 8 días* para
acompañar a las madres en los primeros días después del parto. El objeto de
esta Ley además de permitir que la madre pueda contar con el apoyo y la
compañía del padre de su hijo, es brindar a los niños el afecto, la ternura, el
cuidado y el amor de ambos progenitores.
El rol del padre, trascendental
Los cambios culturales y sociales de los
últimos tiempos han generado transformaciones importantes en el rol que
desempeña el padre en la crianza del hijo: mucho más comprometido con su
cuidado y educación. Esto involucra sentimientos y conductas responsables
respecto del menor, compromiso emocional, tiempo para estar con él, apoyo
económico a las necesidades del niño e influencia en las decisiones relativas a
su educación.
El padre debe ser un verdadero soporte
emocional para la madre. Desde la concepción, su hijo puede sentirlo desde el
útero si éste constantemente le habla; situación emocionante para la mamá al
sentir como el bebé responde a los estímulos de su padre con los movimientos
que hace. El parto y los primeros dos años son fundamentales para que el papá
estreche los lazos con su hijo, lo cual redunda en un mejor desarrollo del
pequeño y mayor tranquilidad y seguridad para la madre.
Un padre comprometido y entregado a la
educación de sus hijos desde la gestación tendrá una influencia enorme en su
evolución sicológica, física, sexual, moral, social y del aprendizaje. ¿Cuál
será el resultado de esta actitud? Seguramente niños con mayor capacidad de
razonamiento, coeficiente intelectual más alto, mayor desarrollo físico,
empatía, comportamientos sexuales menos estereotipados y mejor capacidad de
autocontrol. Cuando el padre siempre está presente, él y la madre llegan a
realizar acuerdos más acertados para todo el núcleo familiar y hay relaciones
matrimoniales más satisfactorias.
¿Cómo puede el padre aprovechar estos
primeros días?
El propósito de estos días está lejos de
que el padre esté en casa trabajando o dándose unas vacaciones.
La idea es aprovechar la licencia en actividades
como:
- Estar
pendiente de los cuidados de madre e hijo desde el momento del parto.
- Aprender
a conocer al nuevo miembro de la familia y compartir momentos especiales con
él: cantando, leyendo, hablando.
- Apoyar incondicionalmente en todas las
labores de la casa.
- Atender
a los otros hijos mientras la madre alimenta al recién nacido.
- Ayudar a bañar al bebé y a cambiarle el pañal.
- Sacarle
los gases.
- Acostarlo
y velar su sueño.
- Pasearlo
y asolearlo.
En conclusión, estos primeros días que tiene
el padre para estar con su hijo, son solo un abrebocas para iniciarse en la
labor de ser padre que exige responsabilidad y mucha dedicación.* Licencia remunerada de 4 u 8 días (4, cuando
sólo el padre cotiza y 8 cuando padre y madre son cotizantes).