Autor: Gloria Yaneth Arias Taborda, especialista en Promoción y Prevención de la ECCV
Edición # 78 Revista Salud en Buenas Manos
Las
enfermedades cardiocerebrovasculares (ECCV), y en especial la
enfermedad coronaria, constituyen un problema creciente de salud
mundial. Las cifras son contundentes: son la primera causa de muerte en
el mundo en hombres mayores de 45 años y mujeres mayores de 55, y son
las responsables del 30% de los fallecimientos en todo el mundo.
Estudios del Banco Mundial estiman que 16.7 millones de personas mueren
cada año en el mundo por enfermedades de este tipo y, de continuar esta
tendencia, se estima que para el año 2020 la cifra ascenderá a 25
millones.
En América Latina el diagnóstico ya se había pronosticado: la
Revista de Cardiología sobre Prevención de Enfermedades
Cardiovasculares en Latinoamérica hace algunos años afirmó que “... la
enfermedad hipertensiva, la obesidad y la diabetes constituyen una
causa importante de enfermedad cardiovascular. Por esa y otras causas,
como el tabaquismo y la falta de actividad física, se puede afirmar que
la enfermedad arteroesclerótica será la epidemia del siglo XXI…”
En Colombia, durante muchos años las muertes violentas fueron la
primera causa de mortalidad, pero datos recientes muestran que
actualmente la enfermedad coronaria es la principal causa. De acuerdo
con estadísticas provenientes del Ministerio de Protección Social, la
mortalidad de origen cardiovascular en la década comprendida entre los
años 1992 y 2002,
fue del 37.6%. Ahora, entre las principales causas de defunción
están las enfermedades cardiocerebrovasculares, en particular la
hipertensión y el infarto del miocardio.
¿Qué hacer?
Los cambios en el estilo de vida
actual atentan contra un óptimo estado de salud e incrementan la
exposición a los factores de riesgo de este tipo de enfermedades. Por
esta razón la prevención es realmente mejor que la cura.
Conociendo este panorama epidemiológico, se hace necesaria entonces
la puesta en práctica de medidas preventivas que disminuyan los
factores de riesgo cardiocerebrovasculares, tales como evitar las
dietas no balanceadas, el tabaquismo, el sedentarismo, entre otros.
También se hace necesario fortalecer desde las EPS los programas de
promoción de la salud y diseñar estrategias que conlleven a la adopción
de hábitos saludables y al mejoramiento de la calidad de vida de los
afiliados.
El verdadero reto que se debe asumir ante esta problemática es
lograr niveles educativos en todas las personas de tal forma que
adopten estilos de vida saludables e identifiquen aquellas situaciones
contrarias a la salud.
La mejor forma de contrarrestar este tipo de enfermedades es hacerlo de manera preventiva.
COMFENALCO mejora su calidad de vida
En los
últimos años la EPS COMFENALCO ha registrado indicadores de
morbimortalidad (enfermedad y muerte) en los que la enfermedad
hipertensiva es la primera causa de atención por consulta externa en
pacientes mayores de 45 años (21.3% para los afiliados al Régimen
Subsidiado y 18.79% para los del Régimen Contributivo).
Con el fin de mejorar esta situación y contribuir a que sus usuarios
tengan una mayor calidad de vida, nuestra EPS viene desarrollando el
Programa PORMÍ para la intervención en factores de riesgo
cardiocerebrovasculares, cuyo objetivo primordial es generar y promover
en los pacientes la cultura del autocuidado.
Cuando los profesionales de nuestra entidad detecten en un usuario
factores de riesgo de estas enfermedades, serán remitidos al programa y
allí serán atendidos, de manera gratuita, por un equipo
interdisciplinario que trabajará para disminuir el riesgo de padecerlas
o controlar sus más importantes síntomas.