
Con el fin de garantizar la salud y la calidad del aire el Ministerio
de Protección Social expidió el pasado mes de diciembre la
resolución 1956
que prohíbe fumar en sitios públicos cerrados como bares, discotecas,
restaurantes, hoteles, colegios, universidades y aeropuertos.
La norma ha tenido gran aceptación entre la comunidad porque garantiza
su derecho a la salud y a gozar de un ambiente sano; previniendo las
enfermedades respiratorias y cardiovasculares generadas por los
derivados del humo del cigarrillo y del tabaco.
La
EPS COMFENALCO le invita en el inicio del año a reducir o
abandonar el consumo de cigarrillo y le presenta algunas
recomendaciones a tener en cuenta si desea abandonar este perjudicial
hábito.
Dejar de fumar es un propósito que casi todo fumador se ha
planteado alguna vez, y puede ser un proceso difícil de acuerdo con el
grado de adicción a la nicotina y el hábito de consumo de cigarrillo en
la rutina diaria.
Dejar de fumar es posible con gran determinación, esfuerzo y
perseverancia; y recordando las importantes razones para emprender este
reto:
- Mejora la calidad de vida: vivirá más años y mejor.
- Reduce la posibilidad de sufrir un ataque al corazón, una embolia o cáncer.
- Si está embarazada, aumenta las posibilidades de tener un bebé saludable.
- Protege a sus hijos y a las personas que viven con usted contra las enfermedades causadas por el humo.
- Tendrá dinero adicional para gastar en cosas diferentes a cigarrillos.
Tenga en cuenta estas recomendaciones si va a dejar de fumar
- Prepararse: fije una fecha para empezar, coméntelo con su
familia y amigos y decida si lo hará de forma radical o reduciendo
paulatinamente el número de cigarrillos que fuma en el día.
- Pedir apoyo: cuéntele su decisión a su familia, amigos y
compañeros de trabajo para que le den su apoyo, pídales que no fumen
cerca de usted ni dejen cigarrillos a la vista.
- Obtener asesoría: hable con un profesional de la salud
para recibir asesoría individual o conocer sobre programas de apoyo en
grupo. Además, puede asesorarse sobre el uso de medicamentos que pueden
ayudarle a eliminar el hábito o el deseo (chicles o parches de
nicotina).
- Cambiar rutinas: modifique sus hábitos y realice
actividades diferentes cuando sienta deseos de fumar (tomar una
infusión, salir a caminar); procure reducir la tensión emocional
generada por abandonar el cigarrillo, cuide su dieta y emprenda una
rutina de ejercicios.
- Asumir las posibles recaídas y situaciones difíciles: los
primeros tres meses son los más difíciles, no se desanime si sufre una
recaída, empiece de nuevo, la mayoría de las personas deben intentarlo
varias veces antes de dejar de fumar de forma definitiva.